Sección: Terapias naturales
Publicación: Revista nº 142
Andrea Bretones: “La clave del éxito en cualquier tratamiento está en la personalización”
Andrea Bretones es directora del Instituto de Estudios Naturales y Graduada en Naturopatía
Andrea Bretones es directora del Instituto de Estudios Naturales donde imparte clases como docente en los cursos de Naturopatía y Herbodietética (básica y avanzada). Empezó su andadura universitaria en el Real Centro Universitario Escorial María Cristina (Madrid) donde se graduó en Naturopatía. Posteriormente, su afán de conocimiento le llevó a seguir formándose y obtuvo un Máster en Salud hormonal y ginecología natural y una diplomatura en Nutrición Humana y Dietética por la Universidad Autónoma de Madrid.
Después de todo este recorrido formativo, descubrió que lo que más le interesaba era todo lo relacionado con la nutrición por lo que decidió especializarse en Medicina Nutricional, Terapia Ortomolecular, intolerancias alimentarias y salud intestinal. Gracias a su tesón, ha conseguido combinar sus dos pasiones: la docencia con la práctica en consultas de Nutrición y Naturopatía.
“En el Instituto de Estudios Naturales llevamos más de 12 años formando a terapeutas y garantizando las mejores herramientas de aplicación en cada área de una manera integrativa, respetuosa y eficaz”, declara muy orgullosa. En las clases, la teoría y la práctica van de la mano y prestan una especial atención a las actividades prácticas a la vez que tratan de fomentar el pensamiento crítico y el desarrollo tanto profesional como personal de sus alumnos.
En esta entrevista refleja a la perfección la importancia que tiene la Nutrición en nuestro día a día, así como su pasión por enseñar.
¿Qué papel juega la salud digestiva en el bienestar general del organismo y cómo puede influir en el desarrollo de enfermedades autoinmunes?
La salud digestiva es fundamental para el bienestar general del organismo y juega un papel crucial en el sistema inmunológico y en la prevención de enfermedades, incluyendo las autoinmunes. Creo que, para mí, uno de los puntos más relevantes es la relación tan directa que hay entre la microbiota y el sistema inmune. Hoy es bien conocido que la microbiota educa al sistema inmune para reconocer la diferencia entre células propias y agentes externos, ayudando a prevenir reacciones autoinmunes.
Cuando la microbiota está en desequilibrio (disbiosis), el sistema inmunológico puede volverse hiperreactivo y atacar células del propio cuerpo, lo que es característico de las enfermedades autoinmunes. Por otro lado, la mucosa intestinal actúa como una barrera que permite la absorción de nutrientes y bloquea el paso de toxinas, bacterias y partículas no deseadas. Cuando esta barrera se debilita, se produce el fenómeno conocido como “intestino permeable”. Con la permeabilidad aumentada, sustancias no deseadas pueden atravesar la barrera intestinal, lo que genera una respuesta inmunológica. A largo plazo, esta activación constante del sistema inmunológico puede contribuir al desarrollo de enfermedades autoinmunes, como la artritis reumatoide, la esclerosis múltiple y el lupus.
Otro de los puntos clave a destacar es la inflamación que, aunque es una respuesta natural del sistema inmunológico, cuando se vuelve crónica puede desencadenar problemas de salud, afectando no solo al tracto digestivo, sino que puede propagarse a otros sistemas del cuerpo. Con el tiempo, esta activación inmune continua puede contribuir al desarrollo de enfermedades autoinmunes, ya que el cuerpo se encuentra en un estado constante de alerta, lo que facilita que el sistema inmunológico ataque células sanas.
¿Cuáles son los factores más comunes que afectan negativamente a la salud digestiva en la actualidad?
Hoy en día la salud digestiva se ve afectada por muchos factores entre los cuales destacaría los siguientes puntos:
- Un estilo de alimentación donde abundan los alimentos procesados, altos en azúcares, aditivos, etc. que desequilibran la microbiota y alteran el sistema inmune.
- Alimentación baja en fibra. Esta forma de alimentación hace que nuestra microbiota no se alimente correctamente, pudiendo proliferar bacterias patógenas por encima de las saprófitas.
- El estrés crónico también impacta dificultando las digestiones, reduce la motilidad y la producción de jugos gástricos.
- La falta de ejercicio también ralentiza el tránsito intestinal y reduce el flujo sanguíneo en el sistema digestivo.
- El uso frecuente de medicamentos como los antibióticos, los antiinflamatorios no esteroides (AINEs) y los antiácidos pueden dañar la flora intestinal.
- La falta de sueño o el sueño irregular pueden interferir en la digestión, ya que el sistema digestivo también sigue un ritmo circadiano.
¿Qué recomendaciones podría dar para fortalecer el sistema digestivo y prevenir afecciones crónicas en personas que no presentan síntomas evidentes?
Fortalecer el sistema digestivo y prevenir problemas requiere una combinación de buenos hábitos alimenticios, buen manejo del estrés, buena hidratación, correcta masticación, plena consciencia en el momento de comer y lo que nunca puede faltar: mantenerte en una postura positiva y activa ante la vida y las circunstancias que van surgiendo. Voy a repetir lo que decían los médicos antiguamente, que si te faltan médicos, que tus médicos sean la alimentación moderada, la mente alegre y el descanso. Creo que esta receta se aplica a la salud en general de cualquier ser humano.
¿Cómo influyen los desequilibrios intestinales en la aparición de enfermedades autoinmunes?
En una situación de disbiosis, ciertas bacterias o alimentos nocivos como el gluten o la caseína pueden dañar esta barrera, haciendo que se vuelva permeable (síndrome de intestino permeable mencionado anteriormente). Las bacterias intestinales producen metabolitos y moléculas bioactivas beneficiosas, ácidos grasos de cadena corta como el butirato, que regulan las respuestas inmunitarias y antiinflamatorias. Cuando hay disbiosis, se reduce la producción de estos compuestos, lo que afecta la capacidad del organismo para controlar la inflamación y modular la actividad inmunológica, incrementando la probabilidad de que el sistema inmunológico reaccione de forma anormal contra los propios tejidos.
Un microbioma sano mantiene un equilibrio entre bacterias que promueven la inflamación y bacterias que la inhiben. Algunos ejemplos de enfermedades autoinmunes relacionadas con la disbiosis son enfermedad de Crohn y colitis ulcerosa, celiaquía, tiroiditis de Hashimoto, esclerodermia, artritis reumatoide, esclerosis múltiple, lupus eritematoso sistémico…
¿En qué consiste la terapia ortomolecular y cómo puede beneficiar a quienes padecen de problemas digestivos o enfermedades autoinmunes?
La terapia ortomolecular es una herramienta dentro de la medicina integrativa que se basa en ajustar y equilibrar las concentraciones de nutrientes, vitaminas, minerales, aminoácidos y otros componentes del cuerpo para optimizar la salud de la persona. El término “ortomolecular” fue acuñado por el químico Linus Pauling, dos veces premio Nobel en los años 60. La premisa básica es que, al optimizar estos nutrientes en el cuerpo, se puede prevenir o tratar enfermedades y mejorar la salud en general.
Esta terapia es bien conocida y aplicada para tratar problemas digestivos, como el síndrome del intestino irritable, la enfermedad de Crohn o la colitis ulcerosa. Algunos ejemplos para mejorar la salud digestiva son:
- Probióticos y prebióticos: para restaurar el equilibrio de la microbiota intestinal.
- Betaina Hcl: se utiliza para incrementar el ácido en el estómago.
- Glutamina: un aminoácido que contribuye a la reparación y mantenimiento de la mucosa intestinal.
- Omega-3: tienen propiedades antiinflamatorias.
Respecto a las enfermedades autoinmunes, como la artritis reumatoide, el lupus o la enfermedad celíaca, se caracterizan por una respuesta inmunitaria hiperactiva que ataca a las células y tejidos del cuerpo. En este contexto, la terapia ortomolecular intenta mejorar la respuesta inmunitaria del organismo, minimizar la inflamación y proteger el sistema de las deficiencias nutricionales que pueden agravar estas condiciones.
Algunos nutrientes empleados en la terapia ortomolecular para enfermedades autoinmunes incluyen: la vitamina D, su deficiencia está relacionada con una mayor predisposición a enfermedades autoinmunes; los antioxidantes como vitamina C, vitamina E y selenio que reducen el daño oxidativo que puede empeorar las respuestas autoinmunes; el magnesio que ayuda a reducir la inflamación y los hongos medicinales que ayuden a modular la respuesta inmunológica y reducir la inflamación.
¿Qué importancia tiene la personalización en el enfoque de la salud digestiva y el tratamiento de enfermedades autoinmunes?
Para mí la personalización de cualquier tratamiento es esencial, pero con más motivo el tratamiento de enfermedades autoinmunes o que tengan que ver con el aparato digestivo debido a la gran diversidad en la respuesta individual tanto a las intervenciones que vamos a proponer como en los reajustes que vamos a ir realizando según la evolución de la enfermedad y la respuesta del paciente.
En la personalización del tratamiento va a estar la clave del éxito en la consulta, con este enfoque buscamos adaptar los tratamientos a las características únicas de cada paciente, como su genética, microbiota intestinal, estilo de vida y factores ambientales, logrando así una mayor efectividad y reduciendo el riesgo de efectos secundarios. Este enfoque centrado en el paciente no sólo mejora los resultados clínicos, sino que también potencia la calidad de vida al adaptar las intervenciones a las necesidades individuales de cada persona.
¿Cómo visualiza el futuro de la medicina natural y la nutrición en la prevención y tratamiento de trastornos digestivos y autoinmunes?
Yo creo que el enfoque de la medicina natural integrativa y la nutrición son piezas cada vez más importantes en la prevención y el tratamiento de trastornos digestivos y enfermedades autoinmunes. Desde la medicina natural siempre se ha tenido en cuenta al intestino para patologías relacionadas con el sistema inmune y se ha trabajado desde ahí, sanando el intestino para lograr el bienestar del organismo al completo. Sin embargo, para los demás científicos ha sido necesario llegar al punto en el que ahora estamos en el cual los avances en investigación demuestran la conexión entre la microbiota intestinal, el sistema inmunológico y la salud general y verifican lo que hace años ya se venía haciendo desde la naturopatía.
Las intolerancias alimentarias parecen estar en aumento. ¿A qué atribuye este fenómeno, y cómo podríamos abordarlo de manera natural?
Personalmente creo que el aumento de las intolerancias se debe a los cambios en la alimentación que llevamos sufriendo desde hace no mucho tiempo. El cambio en la manera de cultivar y los fertilizantes y pesticidas en ciertos cultivos, creo que pueden tener mucho que ver.